
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), las Enfermedades Cardiovasculares son la principal causa de defunción en el mundo. Cada año mueren más personas por alguna de estas enfermedades que por cualquier otra cosa.
Se calcula que en 2012 murieron 17.5 millones de personas por enfermedades cardiovasculares, lo cual representa el 30% de las defunciones registradas en el mundo. Asimismo, la OMS prevé que este tipo de enfermedades sigan siendo la principal causa de muerte.
De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular (ECV) aumenta por una alimentación poco saludable, es decir, un consumo elevado de sal, azucares y grasas asociado a un bajo consumo de frutas y verduras. Una alimentación poco saludable contribuye a la obesidad y el sobrepeso, los cuales a su vez son factores de riesgo para las ECV.
De igual forma, las personas que no realizan actividad física suficiente tienen entre un 20% y un 30% más de probabilidades de morir prematuramente que aquellas que hacen actividad física suficiente. Por tanto, el sedentarismo es un factor de riesgo clave para la aparición de las ECV, cáncer y diabetes.
Medicina de Precisión analiza el estado de salud de una persona mediante la evaluación de biomarcadores que permiten determinar su perfil lipidómico específico, en función a su hábitos alimenticios, estilo de vida y su relación con diversos factores externos.
La determinación del perfil lipidómico posibilita dar un tratamiento apropiado al paciente en base a su perfil lipidómico específico con el objetivo de devolverle el balance bioquímico y en consecuencia fisiológico a su organismo, mejorando las condiciones generales de los pacientes.